¿Por qué el pez espada nunca pierde una pelea? Porque siempre va armado.
¿Cuál es el pez más grande del mar? El que se le escapó al pescador.
¿Cuál es el colmo de un marinero? Marearse en la bañera.
¿Qué le dice un pez a otro pez? Nada.
Dos pescadores:
-¿Qué tal la pesca?
-Regular.
-¿Cuántos has pescado?
-Si pesco uno más y luego otros dos, tengo tres.
Un pescador vuelve a casa después de todo el día en el río.
Su mujer:
-¿Qué has pescado?
-Un resfriado.
Un guardia sorprende a un hombre con una caña junto a un lago donde está prohibido pescar:
-¿No sabe que aquí no se puede pescar?
-No estoy pescando, estoy enseñando a nadar a la lombriz.
Un pescador a otro:
-Ayer pesqué un pez de dos metros.
-Pues yo pesqué un farol encendido.
-¡Eso es mentira!
-Pues tú le quitas metros al pez y yo apago el farol.
El barco se está hundiendo.
El capitán grita:
-¿Alguien sabe rezar?
Un marinero:
-Yo, capitán.
-Pues reza, que nos falta un chaleco.
-¡Capitán, entra agua en el barco!
-¡Pues que salga!
¿Por qué los marineros no juegan a las cartas en el barco? Porque el capitán siempre está sobre la cubierta.
-¿Sabes por qué el mar es salado?
-No.
-Porque los peces sudan de tanto nadar.
Un marinero llega a casa tras un año en el mar.
Su mujer:
-Cariño, te he preparado tu plato favorito: pescado.
-Pero si llevo un año comiendo pescado.
-Ya, por eso, para que no notes el cambio.
¿Cuál es el colmo de un capitán de barco? Perder el norte.
Un señor pasa junto a un pescador de caña:
-¿Pican?
-Sí, los mosquitos.
Un pescador de caña le dice a otro:
-Llevo aquí seis horas y no he pescado nada.
El otro:
-Yo llevo dos días.
-¿Y qué esperas?
-A que se me pase el enfado con mi mujer.
El capitán a un marinero nuevo:
-¿Y usted qué haría si el barco se hundiera?
-Salir corriendo, mi capitán.
-Doctor, doctor, me he tragado un anzuelo.
-¿Y qué siente?
-Que me pican.
Un barco pesquero vuelve a puerto.
Un turista:
-¿Qué han pescado?
-Cuatro sardinas.
-¿Y tanta tripulación para cuatro sardinas?
-Es que se resistían.
-Capitán, ¿cuánto queda para llegar a tierra?
-Dos millas.
-¿En qué dirección?
-Hacia abajo.
Un pescador presume en el bar:
-Ayer pesqué un pez tan grande que la foto pesa tres kilos.
En un naufragio, el capitán grita:
-¡Sálvese quien pueda!
Un gallego:
-¿Y los que no podamos?
Un pescador saca una bota vieja del río y dice:
-Mira, ya tengo un par.
Su amigo:
-¿Cómo un par, si es una?
-Es que la otra la pesqué ayer.
Un marinero a otro:
-¿Tú sabes nadar?
-No.
-¿Y cómo te has hecho marinero?
-Precisamente, para no tener que bajarme del barco.
-Doctor, mi marido es pescador y dice que se siente un pez.
-¿Y qué hace?
-Nada.
En el examen de patrón de barco:
-¿Qué haría si viera acercarse una tormenta?
-Echar el ancla.
-¿Y si viera otra?
-Echar otra ancla.
-¿Y otra más?
-Otra ancla.
-¿Y de dónde saca tantas anclas?
-Del mismo sitio de donde saca usted tantas tormentas.
Los marineros y pescadores tienen su propio mundo de humor. Entre tormentas, anclas y peces que «se escaparon», aquí tienes los mejores chistes del mar.
— ¿Qué le dice un marinero a otro? — Hoy el mar está tranquilo. — ¿Y eso es bueno? — Depende de si tienes que llegar a tiempo.
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