Una señora muy mayor:
-¿Tienen placebo?
El farmacéutico:
-¿Por qué lo quiere?
-Es que el médico me da pastillas de placebo y me curan, pero quiero más sin pagar la consulta.
El farmacéutico:
-Pero si sabe que son placebo…
La señora:
-Shhh, que no me oiga mi cuerpo.
Un hombre:
-¿Tienen algo para la memoria?
El farmacéutico:
-Sí.
-¿Cuánto cuesta?
-Depende.
-¿Para qué es?
-Para la memoria.
-¿Para qué tipo de memoria?
-La que me falla.
-¿En qué falla?
-No recuerdo.
Un hombre entra en la farmacia:
-¿Tiene algo para los nervios?
-Sí.
-¿Y para el insomnio?
-También.
-¿Y para la ansiedad?
-También.
-¿Y para la depresión?
-También.
-¿Y algo que lo cure todo?
-Sí, 15 días en la playa.
Un hombre en la farmacia:
-¿Tiene algo natural para el insomnio?
-Manzanilla, valeriana, pasiflora…
-¿Y si no me funciona nada?
-Cuente ovejas.
-¿Y si me canso de contar?
-Cuente las que ya lleva.
Un hombre entrega una receta en la farmacia. El farmacéutico la mira, la gira, la vuelve a mirar y pregunta:
-¿Su médico escribe siempre así?
-Sí.
-¿Y usted lo entiende?
-No, por eso vengo aquí.
-Pues ya somos dos. ¿Le apunto lo que creo que pone o lo que creo que le pasa?
Un señor muy despistado entra en la farmacia:
-Vengo a por lo de siempre.
-¿Y qué es lo de siempre?
-No me acuerdo.
-¿Para qué lo toma?
-Tampoco me acuerdo.
-¿Y de qué se acuerda?
-De que había venido aquí.
Un cliente en la farmacia:
-Me duele el estómago cuando como.
-¿Y cuando no come?
-No me duele.
-Pues no coma.
-¿Y para el hambre?
-Eso no lo vendemos.
Una señora en la farmacia:
-¿Me lo vende sin receta?
-No.
-¿Y si es para una amiga?
-Tampoco.
-¿Y si le digo por favor?
-Tampoco.
-¿Y hay algo que sí venda sin receta?
-Sí, el agua.
Un hombre entra en la farmacia:
-¿Tiene algo para el hipo? El farmacéutico le suelta una bofetada.
-¿Pero qué hace?
-¿A que ya no tiene hipo?
-Yo no, lo tiene mi mujer, que está en el coche.
-Deme algo para el insomnio.
-¿No puede dormir?
-Yo sí, pero mi mujer ronca.
-Quiero un laxante suave, que no sepa a nada y que haga efecto muy despacio.
-¿Es para usted?
-No, es para mi suegra, que se queda a comer el domingo.
-Deme una pastilla de jabón.
-¿Para el cuerpo o para la cara?
-Para el cuerpo, la cara ya la doy por perdida.
-¿Tiene algo para los nervios?
-Sí.
-Pues deme dos cajas, que me caso el sábado.
-Perdone, ¿tiene sacarina?
-Sí.
-Pues deme una caja grande para mi marido, que está muy amargado.
Un hombre en la farmacia:
-Deme algo para los pies.
-¿Le duelen?
-No, me huelen.
-Pues eso no se cura aquí.
-¿Y dónde?
-En la ducha.
-Quiero unas pastillas para dormir.
-¿De cuántos miligramos?
-De los que hagan falta para no oír al vecino.
-¿Tienen tiritas?
-Sí.
-Pues deme dos cajas.
-¿Se ha cortado?
-No, es que mi hijo ha aprendido hoy a ir en bicicleta.
El farmacéutico pregunta:
-¿Ha tomado antes este medicamento?
-Sí, la última vez que estuve malo.
-¿Y le fue bien?
-Muy bien, mire, aquí estoy otra vez.
-¿Tiene algo para la calvicie?
-Sí, esta loción.
-¿Y funciona?
-Yo llevo veinte años usándola.
-Pero si está usted calvo.
-Ya, pero sin la loción no tendría ni orejas.
-¿Tiene algo contra el estrés?
-Sí, un momento, se lo busco.
-Póngame lo que sea, pero rápido, que llego tarde a todo.
-¿Tiene algo para la resaca?
-Sí, no beber.
-¿Y algo que se pueda tomar?
-Otra copa, pero mañana vuelve usted por aquí.
Llega un hombre con la cara llena de picaduras:
-Deme algo para los mosquitos.
-¿Repelente?
-No, a ellos ya les va bien. Algo para mí.
Una señora en la farmacia:
-¿Tiene pastillas para adelgazar?
-Sí.
-¿Y funcionan?
-Depende.
-¿De qué?
-De si se las toma o se las come.
En la farmacia de guardia:
-¿Tiene algo para el dolor de muelas?
-Sí, pero con ese dolor, ¿por qué no ha ido al dentista?
-Porque el dentista también duele, pero en la cartera.
Un hombre en la farmacia:
-Deme algo para la garganta.
-¿Le duele?
-No, es que mi mujer dice que estoy muy callado y quiere que me cure.
Los mejores chistes de farmacéuticos y farmacias en español. Los que cuidan tu salud y aguantan tus preguntas protagonizan estos chistes. ¡La medicina con humor!
Un cliente en la farmacia: -¿Tiene algo para el resfriado? -Sí, ¿qué síntomas tiene? -Moqueo, tos, fiebre y dolor de cabeza. -¿Y desde cuándo? -Una semana. -¿Ha ido al médico? -No. -¿Por qué? -Porque sé que me mandaría aquí.
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