Jaimito es el niño más gamberro del humor español: responde a la maestra con lógica aplastante, negocia las notas con su padre y siempre tiene una salida. Aquí tienes los mejores chistes de Jaimito, cortos y listos para contar. Si buscas más, tienes también los chistes de Pepito y Jaimito y los chistes de profesores y alumnos.
La maestra:
-Jaimito, dime cinco animales que vivan en África.
-Dos leones y tres elefantes, señorita.
-Jaimito, si te doy tres conejos hoy y dos mañana, ¿cuántos tendrás?
-Seis, señorita.
-¿Cómo seis?
-Es que ya tengo uno en casa.
Jaimito:
-Papá, ¿qué son las raíces cuadradas?
-Pregúntale a tu madre, hijo, que ella es la que entiende de plantas.
-Jaimito, ¿qué es la Prehistoria?
-Lo que pasó antes de que existiera el historial del móvil, señorita.
La maestra:
-Jaimito, define «sinónimo».
-Una palabra que se usa cuando no sabes escribir la otra.
-Jaimito, ¿por qué has traído a tu abuelo a la excursión?
-Usted dijo que trajéramos algo antiguo.
-Jaimito, pon una frase con «aunque».
-Aunque no he hecho los deberes, la frase está muy bien, ¿verdad?
El profesor:
-Jaimito, ¿cuánto es siete por ocho?
-Cincuenta y seis.
-¡Muy bien! ¿Y ocho por siete?
-Eso ya es otra pregunta, profe, no me pague con la misma.
La maestra:
-Jaimito, ¿qué es un ecosistema?
-Lo que hay en mi habitación cuando mi madre no la limpia.
-Jaimito, ¿a qué se dedica tu padre?
-A lo que diga mi madre, señorita.
Jaimito llega con un ojo morado:
-¿Qué te ha pasado?
-Me he peleado por defender a una chica.
-¡Qué caballero! ¿Y quién era?
-Mi hermana, que quería el mando de la tele.
-Jaimito, ¿por qué te has puesto de pie en el examen?
-Es que usted dijo que había que estar a la altura, señorita.
La maestra:
-Jaimito, ¿cuál es el animal más rápido?
-El pollo.
-¿El pollo?
-Sí, en mi casa desaparece de la mesa en un segundo.
-Jaimito, ¿te has aprendido la lección?
-Sí, señorita, pero me la he dejado en casa.
-Jaimito, ¿qué es la gravedad?
-Lo que pone en las notas cuando llegan a casa.
Jaimito:
-Mamá, en el colegio dicen que soy un mentiroso.
-¡Pero si hoy ni siquiera has ido al colegio!
-Jaimito, ¿qué diferencia hay entre un rayo y la electricidad?
-Que el rayo es gratis, señorita.
-Jaimito, ¿por qué te has comido el examen?
-Usted dijo que era pan comido.
Jaimito a su padre:
-Papá, ¿tú sabes firmar con los ojos cerrados?
-Claro, hijo.
-Pues firma aquí, en las notas.
-Jaimito, dime un sustantivo.
-Recreo.
-¿Y un adjetivo?
-Corto.
-Jaimito, ¿quién descubrió América?
-Colón, señorita.
-¿Y en qué año?
-En el de Colón, supongo.
-Jaimito, ¿has hecho los deberes?
-Los he empezado.
-¿Y por dónde vas?
-Por escribir mi nombre.
-Jaimito, ¿cuántos días tiene una semana?
-Siete, pero solo dos merecen la pena.
La maestra:
-Jaimito, ¿cómo se llama el marido de la reina?
-Rey.
-¿Y el de la vaca?
-Vaquero.
-Jaimito, ¿qué es un triángulo?
-Un círculo que se ha hecho daño en tres sitios.
Jaimito:
-Papá, ¿cuánto cuesta casarse?
-No lo sé, hijo, todavía lo estoy pagando.
-Jaimito, ¿por qué tu redacción sobre las vacaciones tiene solo dos líneas?
-Porque llovió, señorita.
-Jaimito, ¿qué es el eco?
-Lo único que repite lo que digo sin corregirme.
-Jaimito, ¿por qué has escrito «lunes» en el examen de historia?
-Porque preguntaba cuál fue el peor día de la Edad Media.
Jaimito al médico:
-Doctor, me duele la cabeza cuando estudio.
-Pues no estudies.
-Eso mismo le dije a mi madre, pero a usted le hace caso.
-Jaimito, ¿qué quieres ser de mayor?
-Jubilado, señorita.
La maestra:
-Jaimito, ¿por qué llevas el reloj en el tobillo?
-Porque mi madre dice que llego tarde a todo por no mirar dónde piso.
Envíanoslo. Si nos hace gracia, lo publicamos en esta misma página.
