¿Por qué las mujeres cierran los ojos cuando hacen el amor? Porque no soportan ver a un hombre pasándoselo bien.
¿Qué le dijo una vela a otra?
-Esta noche nos soplan.
¿Cuál es el colmo de un panadero? Que su mujer le diga que la masa no sube.
-Doctor, mi marido ya no me hace caso en la cama.
-Pruebe con lencería sexy.
-Ya lo probé.
-¿Y?
-Se la puso él y le quedaba mejor.
¿Qué le dice el timbre a la puerta?
-Tócame y verás cómo suena.
¿Cuál es el colmo de un camionero? Que su mujer le diga que no tiene marcha.
En la noche de bodas, la novia pregunta:
-Cariño, ¿soy la primera?
Él:
-Claro, mi vida. ¿Por qué me preguntáis todas lo mismo?
¿Cuál es el colmo de un jardinero? Que su mujer le diga que no riega bien la maceta.
¿Qué le dijo el plátano a la gelatina?
-No tiembles, que no te voy a hacer nada.
Él:
-Cariño, he leído que el sexo quema trescientas calorías.
Ella:
-¿Y?
Él:
-Que esta noche quiero adelgazar.
Ella:
-Pues sal a correr.
¿Cuál es el colmo de un electricista? Que su mujer no le encienda.
¿En qué se parece un hombre a un microondas? En que se calienta en treinta segundos y por dentro sigue frío.
Ella:
-Cariño, ¿por qué no lo hacemos como en las películas?
Él:
-¿Con velas y música de fondo?
Ella:
-No, que dure hora y media.
¿Cuál es el colmo de un carnicero? Que su mujer le diga que tiene poca chicha.
-Doctor, cada vez que hago el amor con mi mujer veo una luz al final del túnel.
-¿Está seguro?
-Sí, es que deja la puerta del pasillo abierta.
¿Por qué los hombres prefieren casarse con vírgenes? Porque no soportan las críticas.
¿Qué le dijo la cama al colchón?
-Contigo encima no pego ojo.
Un hombre llega al médico:
-Doctor, me duele aquí cuando me toco.
El médico:
-Pues no se toque.
Él:
-Cariño, esta noche te espera una sorpresa en la cama.
Ella:
-¿Lencería nueva?
Él:
-No: tu madre se queda a dormir y no hay más camas.
-Doctor, mi marido dice que ya no me desea.
-¿Y usted qué opina?
-Que ya somos dos.
-Cariño, esta noche quiero sentir algo que no siento hace años.
-¿El qué?
-Que te levantas tú a apagar la luz.
-Cariño, ¿qué prefieres, que me quite el vestido o que apague la luz?
-Apaga la luz, que la factura no perdona.
-Mamá, ¿cómo se hacen los niños?
-Pregúntale a tu padre.
-Papá, ¿cómo se hacen los niños?
-Pregúntale a tu madre, que yo ya ni me acuerdo.
¿En qué se parece un hombre a un café? En que los dos están buenos calientes… y los dos te mantienen despierta.
Un chico a una chica:
-¿Vienes a mi casa a ver mi colección de sellos?
-¿Y para qué?
-Para que veas que te miento con cualquier cosa.
Un hombre en la farmacia:
-Deme algo para la resaca de mi mujer.
-¿Para su mujer?
-Sí, cuando bebe se pone muy cariñosa y al día siguiente no se acuerda de nada. Yo sí.
Una mujer a otra:
-Mi marido es como el wifi.
-¿Siempre conectado?
-No, que funciona mejor cuando me alejo.
Un hombre muy mayor va al médico:
-Doctor, quiero mejorar mi vida amorosa.
El médico:
-¿Cuántos años tiene?
-Ochenta y cinco.
-¿Y cuándo empezó el problema?
-Hace veinte años.
-¿Y por qué viene ahora?
-Porque ahora me molesta.
Un hombre le pregunta a su amigo:
-¿En qué piensas cuando estás con tu mujer?
-En el trabajo.
-¿Y en el trabajo?
-En mi mujer.
-¿Y no te aburres?
-No, porque en los dos sitios me riñen.
Un marido llega muy tarde a casa.
Su mujer le pregunta:
-¿Dónde estabas?
-En casa de tu madre.
-¿Mi madre estaba?
-No, por eso estaba allí.
Un marido llega a casa a las tres de la mañana.
Su mujer le pregunta:
-¿Dónde has estado?
-Con mi amigo.
-¿Con cuál?
-Con el que tiene el bar.
-¿Y el bar tenía camas?
El marido:
-Por eso fui al bar.
Un hombre lleva treinta años casado y su amigo le pregunta:
-¿Cómo lo llevas?
-Con resignación filosófica.
-¿Y qué es eso?
-Que me resigno y ella filosofa.
Un señor le pregunta a otro:
-¿Cómo está su esposa?
-Comparada con qué.
Un hombre dice a su amigo:
-Mi mujer y yo somos perfectamente compatibles. Yo no entiendo nada de lo que dice y ella tampoco.
¿Qué diferencia hay entre un marido y una botella de vino? El vino mejora con los años.
¿Cuál es la diferencia entre una suegra y un vampiro? Que al vampiro puedes invitarle a no entrar.
Los chistes verdes son los picantes de toda la vida: cortos, con su punto de doble sentido y para contar entre adultos. Aquí tienes los clásicos que siempre sacan una risa en una cena con amigos. Si te van más los juegos de palabras, mira los chistes de doble sentido. 😏
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