Los más votados
Un paciente llega al médico y le dice:
-Doctor, me siento muy mal, creo que soy invisible.
El médico responde:
-Lo siento, ahora mismo no puedo atenderle.
Jaimito llega a casa con las notas: cinco suspensos y un aprobado.
Su madre le dice:
-¿Cómo es posible?
Jaimito responde:
-Porque en uno me copié de la lista de la derecha, pero en los otros cinco de la de la izquierda.
Un hombre va al médico y le dice:
-Doctor, me duele todo el cuerpo.
El médico:
-Muéstreme dónde le duele.
El hombre se toca el brazo:
-Aquí.
Luego la pierna:
-Aquí.
La cabeza:
-Aquí.
El médico:
-Tiene usted el dedo roto.
Un hombre va al médico y le dice:
-Doctor, mi mujer cree que es una gallina.
El médico:
-¿Y por qué no vino antes?
El hombre:
-Porque necesitamos los huevos.
Pepito pregunta en clase:
-Señorita, ¿puedo ir al baño?
La maestra:
-Primero dime el abecedario.
Pepito:
-ABCDEFGHIJKLMNOQRSTUVWXYZ.
La maestra:
-¿Y la P?
Pepito:
-Bajando por la pierna, señorita.
Un abogado, un médico y un ingeniero discuten sobre cuál es la profesión más antigua.
El médico dice:
-La mía, porque Dios sacó una costilla de Adán, eso es cirugía.
El ingeniero dice:
-La mía, porque antes del caos hubo un orden, eso es ingeniería.
El abogado sonríe:
-¿Y quién creó el caos?
Un hombre llega tarde al trabajo.
El jefe le pregunta:
-¿Por qué llega tarde?
El empleado:
-Soñé que era rico y no quería despertar. Al día siguiente llega tarde otra vez.
El jefe:
-¿Otra vez el sueño?
El empleado:
-No, esta vez soñé que usted era rico y me había subido el sueldo.
Un alumno le dice al profesor:
-No entiendo por qué me puso un cero, yo copié exactamente lo del compañero.
El profesor:
-Él también tiene un cero.
Una señora entra en una tienda de animales:
-Quiero un loro que hable.
El dependiente le enseña uno:
-Este habla cinco idiomas, dos mil euros.
-¿Y ese de allí?
-Ese habla tres idiomas y canta ópera, tres mil.
-¿Y aquel tan callado del rincón?
-Cinco mil.
-¿Cinco mil? ¿Y qué sabe hacer?
-Nada, pero los otros dos le llaman jefe.
Dos borrachos pasan por un cementerio.
Uno lee una lápida:
-Aquí yace un abogado y un buen hombre.
El otro dice:
-¡Mira qué cosas, han enterrado a dos juntos!
Un padre le pregunta a su hijo:
-¿Qué quieres ser de mayor?
El hijo:
-Quiero ser piloto.
El padre:
-¿Y si no lo consigues?
El hijo:
-Entonces seré astronauta.
El padre, resignado:
-Hijo, seamos realistas.
El hijo:
-Vale, entonces seré futbolista.
Un hombre va al dentista y le dice:
-Doctor, tengo un diente que me duele mucho.
El dentista lo examina:
-Hay que sacarlo.
El hombre:
-¿Cuánto cuesta?
-Cien euros.
-¿Por cinco minutos de trabajo?
-Si quiere, lo hago en una hora.
Tres náufragos encuentran una lámpara mágica y sale un genio:
-Un deseo para cada uno.
El primero:
-Quiero volver a casa con mi familia. Y desaparece.
El segundo:
-Yo también quiero volver a casa. Y desaparece.
El tercero, mirando la playa vacía:
-Qué solo me he quedado. Ojalá estuvieran aquí mis dos amigos.
Un hombre entra en un bar con un cocodrilo y pregunta:
-¿Aquí sirven abogados?
El camarero:
-Sí, claro.
-Pues una cerveza para mí y un abogado para el cocodrilo.
Un hombre llama a su casa desde el extranjero:
-Cariño, ¿cómo está el gato?
-Muerto.
-Pero mujer, no me lo digas así de golpe. Podrías haberme dicho que subió al tejado, que resbaló, que lo llevasteis al veterinario y que al final no pudo ser.
-Vale, perdona.
-¿Y mi madre, cómo está?
-En el tejado.
Un ciego entra en un bar y pregunta en voz alta:
-¿Alguien quiere oír un chiste de gallegos?
El camarero le dice:
-Mire, antes de contarlo sepa que yo soy gallego y mido dos metros. El de su izquierda es gallego y campeón de boxeo. Y el de la esquina es gallego y guardia civil. ¿Aún quiere contarlo?
-No, si voy a tener que explicarlo tres veces.
Un avión se cae. A bordo van el piloto, el hombre más listo del mundo, un cura y un niño, pero solo hay tres paracaídas. El piloto coge uno y salta. El hombre más listo del mundo coge otro y salta.
El cura le dice al niño:
-Hijo, coge tú el último, yo ya he vivido mucho.
El niño:
-Tranquilo, padre, hay para los dos. El hombre más listo del mundo se ha tirado con mi mochila.
Un hombre se acerca a un pastor:
-Si adivino cuántas ovejas tiene, ¿me regala una?
-Vale.
-Trescientas dos.
-Correcto, coja una. El hombre coge un animal y el pastor le dice:
-Ahora yo: si adivino su profesión, ¿me la devuelve?
-Vale.
-Es usted consultor.
-¿Cómo lo ha sabido?
-Porque ha venido sin que le llame, me ha dicho algo que ya sabía y encima se está llevando a mi perro.
Un hombre perdido en el desierto, muriéndose de sed, encuentra a un vendedor:
-Agua, por favor.
-No tengo agua, solo vendo corbatas.
Sigue arrastrándose y encuentra a otro:
-Agua…
-Solo corbatas, lo siento. Al final ve un restaurante de lujo en medio de la arena y entra a rastras:
-Agua, por favor.
El portero:
-Lo siento, señor, no se puede entrar sin corbata.
Un hombre pone un anuncio en el periódico: Se busca esposa.
Su amigo le pregunta:
-¿Y qué tal?
-He recibido más de cien cartas.
-¿Y qué dicen?
-Todas lo mismo: quédate con la mía.
Un cura y un taxista llegan al cielo. San Pedro le da al taxista una mansión y al cura una cabaña.
El cura protesta:
-¡Yo he dedicado mi vida a Dios!
San Pedro:
-Sí, pero cuando usted predicaba todos dormían, y cuando él conducía todos rezaban.
Un hombre va al médico:
-Doctor, me duele el pie izquierdo.
-Eso es la edad.
-¿La edad? El derecho tiene la misma edad y no me duele nada.
Un hombre va al médico:
-Doctor, cada vez que me tomo el café me duele el ojo derecho.
El médico:
-¿Ha probado a sacar la cucharilla de la taza?
Un hombre va al psiquiatra:
-Doctor, nadie me hace caso.
El psiquiatra:
-El siguiente.
Un hombre compra un caballo a un cura.
El cura le explica:
-Este caballo es especial. Para que ande hay que decirle Dios sea alabado, y para que pare, amén. El hombre se monta, dice Dios sea alabado y el caballo sale al galope hacia un precipicio. El hombre no se acuerda de la palabra y grita de todo hasta que dice amén, y el caballo se para justo al borde. El hombre se seca el sudor, mira al cielo y suspira:
-¡Dios sea alabado!
Un señor entra en una librería:
-¿Tiene el libro El hombre que manda en su casa?
La dependienta:
-Las novelas de ciencia ficción están al fondo.
Un hombre entra en la consulta con un pato pegado a la cabeza.
El médico:
-¿Qué le ha pasado?
Y contesta el pato:
-No sé, doctor, se me ha pegado un hombre en los pies.
Los chistes largos son los mejores para contar en reuniones y veladas. Aquí tienes una selección de los mejores chistes largos en español, con sus giros inesperados y finales sorprendentes.
Un hombre entra en una biblioteca y le pregunta a la bibliotecaria: «¿Tiene libros sobre la paranoia?» La bibliotecaria le susurra: «¡Están justo detrás de usted!»
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