El cliente al arquitecto:
-Quiero una casa bonita, funcional y barata.
El arquitecto:
-Elija dos.
¿Cuál es el colmo de un arquitecto? Hacer castillos en el aire y cobrar por los planos.
El arquitecto visita la obra:
-Esto no es lo que yo dibujé.
El constructor:
-Es que dibujó usted muy pequeño.
El arquitecto le promete al cliente:
-La obra estará lista en junio. Un año después el cliente se queja y el arquitecto responde:
-Yo no dije de qué año.
¿Cuál es la diferencia entre Dios y un arquitecto? Que Dios no se cree arquitecto.
Un médico, un ingeniero y un arquitecto discuten sobre cuál es la profesión más antigua.
El médico:
-Dios sacó a Eva de una costilla de Adán, y eso es cirugía.
El ingeniero:
-Antes de eso, Dios creó el mundo a partir del caos, y eso es ingeniería.
El arquitecto:
-¿Y quién os creéis que creó el caos?
¿Cuántos arquitectos hacen falta para cambiar una bombilla?
Uno, pero primero pregunta:
-¿Tiene que ser una bombilla? ¿No quedaría mejor un lucernario?
El cliente:
-¿Cuánto costará la casa?
El arquitecto:
-Depende.
-¿De qué?
-De cuánto tenga usted.
El capataz al peón:
-¡Manolo, súbete al andamio!
-¿Con esta lluvia?
-No, hombre, con la escalera.
-Doctor, doctor, me siento un edificio.
-¿Y qué le pasa?
-Que tengo muchas plantas.
Un cliente le dice al arquitecto:
-Quiero una casa que dure toda la vida.
El arquitecto:
-¿La suya o la mía?
-Jaimito, ¿qué quieres ser de mayor?
-Arquitecto.
-¿Y qué construirías?
-Una casa sin habitación para mi hermana.
El aparejador al arquitecto:
-Tenemos un problema: los baños no aparecen en el plano.
El arquitecto:
-¿Y?
-Que el cliente tiene tres hijos.
-Que aguanten, el diseño es lo primero.
Un arquitecto muere y llega al cielo.
San Pedro:
-Estamos de reformas, pero no te podemos contratar.
-¿Por qué?
-Porque aquí queremos terminar las cosas.
El arquitecto presenta el proyecto:
-Aquí tenemos un espacio diáfano, luminoso y polivalente.
El cliente:
-¿Y eso qué quiere decir?
-Que no me ha cabido ninguna habitación.
Un arquitecto le dice a un ingeniero:
-Los ingenieros sois unos aburridos.
El ingeniero:
-Y vosotros hacéis edificios preciosos que luego nos toca sujetar a nosotros.
El albañil al arquitecto:
-Aquí pone que la pared mide tres metros y medio.
-Así es.
-Pues la he hecho de tres y medio, pero de ancho.
¿Cuál es la diferencia entre un médico y un arquitecto? Que el médico entierra sus errores y el arquitecto solo puede aconsejar al cliente que plante hiedra.
El cliente:
-¿Cómo es posible que el presupuesto se haya duplicado?
El arquitecto:
-Es que ha querido usted puertas.
El cliente:
-Quiero que mi casa tenga luz natural en todas las habitaciones.
El arquitecto:
-Perfecto. Pues sin techo.
El arquitecto explica:
-Este edificio es sostenible.
El cliente:
-¿Por qué?
-Porque se sostiene.
Un arquitecto le dice a otro:
-He diseñado la casa perfecta.
-¿Y qué problema tienes?
-Que ahora hay que dejar que el cliente la estropee viviendo en ella.
El juez al arquitecto:
-¿Reconoce que el edificio se cayó?
El arquitecto:
-No se cayó, señoría, se reubicó horizontalmente.
Un albañil le dice a otro:
-Hoy el arquitecto ha dicho que este edificio va a ser inteligente.
-¿Y?
-Que a ver si aprende a hacerse él solo.
¿Qué diferencia hay entre un arquitecto y un aparejador? Que el arquitecto dibuja lo que no se puede hacer y el aparejador lo tiene que hacer.
Dos amigos:
-Mi hijo es arquitecto.
-¿Y qué ha construido?
-De momento, un préstamo con el banco.
Los arquitectos y sus planos imposibles, presupuestos eternos y clientes exigentes dan para muchos chistes. ¡Aquí van los mejores!
— ¿Cuántos arquitectos hacen falta para cambiar una bombilla? — Ninguno. Primero hacen un estudio de viabilidad de tres meses.
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