¿Por qué los piratas llevan parche en el ojo? Porque si lo llevaran en los dos, no verían nada.
¿Qué le dijo el pirata al médico?
-Tengo un garfio en la mano.
-¿Y eso le duele?
-Solo cuando lo cierro.
¿Qué le dice un pirata a otro en la cantina?
-Invita tú que yo no tengo un doblón partido.
-¿Cuál es el colmo de un pirata?
-Que le roben el tesoro… ¡y le dejen el mapa!
-¿Qué le regala un pirata a su hijo por navidad?
-Un mapa del tesoro… ¡sin la X!
Un pirata con pata de palo, garfio y parche en el ojo.
Le preguntan:
-¿Cómo perdiste la pierna?
-Un tiburón me la arrancó en un naufragio.
-¿Y la mano?
-En un abordaje, de un sablazo.
-¿Y el ojo?
-Una gaviota me hizo caca encima.
-¿Y por eso perdiste el ojo?
-Era el primer día con el garfio.
El capitán pirata ve venir un barco enemigo y grita:
-¡Traedme mi camisa roja! Si me hieren, así no se verá la sangre y la tripulación no se asustará. Al día siguiente ven venir diez barcos enemigos.
-¡Capitán! ¿Qué hacemos?
-Traedme mis pantalones marrones.
Un pirata en el médico:
-Doctor, veo borroso.
-Normal, lleva el parche en el ojo bueno.
Un pirata entra en la taberna con un timón colgado del cinturón.
-Capitán, ¿y ese timón?
-No lo sé, pero me está volviendo loco.
-¿Qué le costó al pirata el parche?
-Un ojo de la cara.
-Capitán, ¿por qué lleva un loro en el hombro?
-Para que alguien repita mis órdenes, que aquí no me hace caso nadie.
Un pirata le pregunta a otro:
-¿Dónde está tu barco?
-Hundido.
-¿Y tu tripulación?
-Ahogada.
-¿Y tu tesoro?
-Perdido.
-¿Y sigues siendo pirata?
-Sí, pero ahora de descargas.
Un pirata en la tienda de informática:
-¿Tiene un programa de contabilidad?
-¿Original?
-Hombre, soy pirata, ¿qué se cree?
Un pirata le enseña a hablar al loro:
-Repite conmigo: ¡al abordaje!
-¡Al abordaje!
-Muy bien. Ahora: ¡tesoro!
-¡Tesoro!
-Ahora: ¡aquí mando yo! El loro se calla.
-¿Qué pasa?
-Que yo mentiras no digo.
Un pirata llega a la isla y empieza a cavar.
-¿Qué buscas?
-El tesoro.
-¿Y el mapa?
-Lo enterré aquí para que no me lo robaran.
-¿Cuál es el pirata más despistado?
-El que enterró el mapa y guardó el tesoro.
Dos piratas:
-¿Cuánto tiempo llevas con la pata de palo?
-Diez años.
-¿Y te has acostumbrado?
-Sí, solo me molesta cuando hay termitas.
Un pirata en el dentista:
-Le voy a sacar una muela.
-Tranquilo, doctor, que yo perdí una pierna y no lloré.
-¿Y entonces por qué llora ahora?
-Porque me está sacando la de oro.
-¿Qué hace un pirata en Hacienda?
-Declarar el tesoro como pérdidas.
-¿Cuál es el barco preferido de los piratas?
-El que no es suyo.
-¿Qué toma un pirata para desayunar?
-Café con ron.
-¿Y para comer?
-Ron con café.
-¿Y para cenar?
-Ya no se acuerda.
-¿Por qué los piratas nunca se pierden en el mar?
-Porque llevan un loro que no para de decir a la derecha, a la derecha.
Una madre a su hijo:
-Jaimito, deja de jugar a los piratas con tu hermana.
-Pero mamá, si ha sido ella la que se ha puesto el parche.
-Ya, pero tú le has enterrado los deberes en el jardín.
-¿Cuánto vale el mapa del tesoro?
-Diez doblones.
-¿Y sin la X?
-Cinco.
-Pues deme el de cinco, que la X la pongo yo.
Un pirata en la aduana:
-¿Algo que declarar?
-Sí, que esto no es un garfio, es una herramienta de trabajo.
Un pirata pide un préstamo en el banco:
-¿Qué garantías tiene?
-Un loro, un garfio y un mapa.
-¿Y el tesoro?
-Para eso quiero el préstamo, para ir a buscarlo.
Un capitán pirata en el juicio:
-¿Reconoce haber abordado veinte barcos?
-Sí, señoría.
-¿Y qué tiene que decir?
-Que el veintiuno era el suyo, así que mejor lo dejamos aquí.
Los chistes de piratas son un clásico del humor español. Garfios, loros, tesoros y mucho ron dan para infinitas risas. ¡Prepárate para zarpar con los mejores!
— ¿Qué le dice un pirata a otro pirata? — ¡Arrrr, me alegra verte, colega!
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