Un turista alemán le pregunta a un español:
-¿Por qué coméis tan tarde?
-¿Tarde?
-Sí, a las dos o tres de la tarde.
-Es que por la mañana no tenemos hambre.
-¿Y por qué no?
-Porque acabamos de cenar.
Un turista en una tienda de recuerdos pregunta:
-¿Esto es típico de aquí?
-Sí.
-¿Lo hacen aquí?
-No, en China.
-¿Y por qué es típico de aquí?
-Porque dice 'España' encima.
Un turista visita un museo y le pregunta al guía:
-¿Cuántos años tiene esta escultura?
-Dos mil trescientos cuatro años.
-¿Cómo lo sabe con tanta precisión?
-Cuando empecé aquí, tenía dos mil trescientos años, y eso fue hace cuatro años.
Un turista muy alto visita Toledo y se da un golpe en la cabeza con una puerta.
El guía le dice:
-Estas puertas tienen 500 años.
El turista:
-¿Y cuándo las van a arreglar?
Un turista en un restaurante muy caro se queja al camarero:
-¡Esta langosta está medio cruda!
El camarero:
-Señor, la langosta está perfecta.
-¿Y este precio?
-También.
Un turista en el aeropuerto pierde la maleta.
Va a reclamaciones:
-He perdido mi maleta.
-¿De qué color es?
-Negra.
-¿Tamaño?
-Grande.
-¿Marca?
-No recuerdo.
-¿Tiene algo específico?
-Que era mía.
Un guía turístico lleva a un grupo a ver una puesta de sol. Los turistas sacan fotos.
El guía dice:
-En este momento podemos ver el sol ponerse sobre el mar.
Una turista:
-¿Puede hacerlo más despacio? Quiero hacer un vídeo.
Un turista americano en España ve a gente tomando café a las 11 de la noche:
-¿Cómo pueden dormir con tanto café?
Un local le responde:
-¿Qué es dormir?
Un turista en un restaurante de la costa:
-¡Camarero, hay una mosca en mi sopa!
El camarero:
-No se preocupe, señor, no come mucho.
Un turista perdido en el desierto le pregunta a un beduino:
-¿Cuánto falta para el oasis?
-Dos horas. Camina dos horas y se encuentra al mismo beduino:
-¿Cuánto falta para el oasis?
-Dos horas.
-¡Pero si llevo dos horas andando!
-Ya, pero en la dirección contraria.
En la recepción del hotel:
-¿Cuánto cuesta la habitación?
-Cien euros con vistas al mar.
-¿Y sin vistas?
-Setenta.
-Deme la de setenta.
-Muy bien, pero cuando se asome a la ventana tendrá que cerrar los ojos.
Un turista en Madrid:
-Perdone, ¿para ir a la Puerta del Sol?
El madrileño:
-Pues nada, un placer, que le vaya bien.
Un amigo le cuenta a otro:
-Este verano he dormido en un hotel de mil estrellas.
-¡Qué lujo!
-No, es que no tenía techo.
Un huésped llama a recepción:
-Hay una gotera en el techo de mi habitación.
El recepcionista:
-¿Y qué esperaba por veinte euros la noche, una cascada?
Un turista le pregunta a un paisano:
-¿Cuánto se tarda hasta el pueblo?
-Ande, ande.
-Pero ¿cuánto?
-Ande. El turista echa a andar y a los pocos metros el paisano grita:
-¡Media hora!
-¿Y por qué no me lo decía antes?
-Es que tenía que ver a qué paso iba usted.
Un turista en un restaurante:
-Camarero, ¿tiene pierna de cordero?
-No, señor, es que ando así.
En un vuelo, el piloto anuncia:
-Señores pasajeros, hemos perdido un motor, llegaremos con una hora de retraso.
Al rato:
-Hemos perdido otro motor, dos horas de retraso.
Un pasajero:
-Como perdamos otro, nos quedamos aquí toda la noche.
-Doctor, cada vez que viajo me mareo.
-Pues viaje en tren.
-Es que soy azafata.
-¿Qué tal las vacaciones?
-Fatal, fui a la playa y no la encontré.
-¿Cómo que no la encontraste?
-Estaba llena de gente.
En el aeropuerto:
-Quiero facturar esta maleta a Londres, esta a París y esta a Roma.
-Eso no es posible, señor.
-¿Por qué? El mes pasado lo hicieron sin que yo lo pidiera.
El guía:
-Este castillo tiene mil años.
Un turista:
-Pues no los aparenta.
El guía:
-Es que sale poco.
Un turista entra en un bar de pueblo:
-¿Tienen wifi?
El dueño:
-Tenemos vino, café y anís.
Un turista alemán en la playa de Benidorm:
-¿Aquí se puede pescar?
Un local:
-Sí, pero primero tiene que encontrar un hueco entre las toallas.
-¿Qué tal las vacaciones?
-Muy bien hasta el momento de volver.
-¿Ese fue el peor?
-No, el peor fue cuando abrí el buzón.
En el avión, un pasajero llama a la azafata:
-¿Cuánto falta?
-Señor, ¿puede dejar de preguntar?
-Es que soy el piloto.
Un peregrino le pregunta a un paisano gallego:
-¿Este camino va a Santiago?
-No, señor, el camino se queda aquí. Los que van a Santiago son ustedes.
-¿Dónde pasas las vacaciones este año?
-En el mismo sitio que el año pasado.
-¿Y dónde es eso?
-En la cocina, fregando platos.
Los mejores chistes de turistas y vacaciones en español. Viajeros despistados, playas y hoteles protagonizan estos chistes. ¡El humor del verano!
Un turista llega a España y le pregunta a un local: -¿Qué hora es? -Las dos. -¿Y por qué todo está cerrado? -Porque son las dos. -¿Y cuándo abren? -A las cinco. -¿Por qué tan tarde? -Para cerrar a las dos de nuevo.
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