-¿Qué le dijo el huevo a la sartén?
-Me tienes frito.
-¿Por qué el polluelo no quería salir del huevo?
-Porque tenía miedo de que hubiera tortilla fuera.
-¿Cómo se llama el gallo más madrugador?
-El del piso de arriba.
¿Cuál es el colmo de un huevo? Que le digan que es duro de pelar.
-Doctor, mi marido se cree una gallina.
-¿Desde cuándo?
-Desde hace tres años.
-¿Y por qué no lo ha traído antes?
-Es que necesitábamos los huevos.
Un huevo frito le dice a otro:
-Qué calor hace aquí.
Y el otro:
-¡Socorro, un huevo que habla!
Le pregunta un gallo a otro:
-¿Tú por qué cantas al amanecer?
-Porque si canto a la hora de comer, me hacen al chilindrón.
Un niño en la granja:
-Papá, ¿de dónde salen los huevos?
-De la gallina.
-¿Y la gallina?
-Del huevo.
-¿Y qué fue antes?
-El desayuno, hijo, que llevas media hora preguntando.
El profesor:
-Jaimito, si tienes cinco gallinas y una pone un huevo, ¿cuántos huevos tienes?
-Uno.
-¿Y si otra pone otro?
-Dos.
-¿Y si el gallo pone uno?
-Ninguno, maestro, el gallo lo que pone es la música.
-¿Qué diferencia hay entre una gallina y un político?
-Que la gallina, cuando cacarea, es porque ha puesto un huevo.
-Papá, ¿por qué las gallinas ponen los huevos?
-Porque si los tiraran se romperían, hijo.
El granjero le dice a la gallina:
-Hoy no has puesto ningún huevo.
-Estoy de huelga.
-¿Por qué?
-Porque ayer vi lo que hacías con las que ya no ponen.
Un gallo entra en el gallinero muy contento:
-¡Chicas, me han dado un ascenso!
-¿A qué?
-A caldo, el domingo.
Una gallina mira la carta de un restaurante: pollo al ajillo, pollo asado, pollo con patatas.
-¿No le gusta nada?
-Sí, pero es que conocía a todos.
Un huevo entra en un bar:
-Un vaso de agua, por favor.
-¿Con gas o sin gas?
-Sin gas y sin sartén cerca.
-¿Qué le pasa a un huevo cuando se enfada?
-Que se pone duro.
¿Cuál es el colmo de una gallina? Tener que poner la mesa además de los huevos.
¿Cuál es el colmo de un gallo? Quedarse afónico y que la gallina le cante las cuarenta.
Dos gallinas:
-Yo este año me he propuesto poner menos huevos.
-¿Por qué?
-Me han dicho que tengo un cuerpo de escándalo y quiero conservarlo.
-¿Quién te lo ha dicho?
-El cocinero.
Una gallina va al psicólogo:
-Doctor, siento que solo me valoran por lo que produzco.
-¿Y qué produce?
-Un huevo al día.
-Pues deje de producir.
-¿Y entonces?
-Entonces la valorarán por lo que pesa.
-¿Por qué las gallinas no juegan al fútbol?
-Porque se pasan el partido picando y las expulsan.
-Jaimito, ¿qué animal pone huevos?
-La gallina.
-Muy bien. ¿Y qué animal da leche?
-La lechera, maestra.
-¿Qué le dice el pollo al huevo?
-Tú tranquilo, que de esta salimos.
Un pollo se sube a una báscula y grita:
-¡Socorro, que me están pesando!
-¿Y qué?
-Que en esta granja pesan a los que se van el domingo.
El granjero cuenta las gallinas: veinte. Al día siguiente, diecinueve.
-¿Dónde está la que falta?
Y la gallina, desde el tejado:
-¡Buscando trabajo, que tú no pagas!
Se abre el telón y se ve un huevo muy serio en una sartén. Se cierra el telón. Se abre el telón y el huevo sigue muy serio. ¿Cómo se llama la obra? Un huevo duro.
Dos huevos en la nevera:
-Oye, ¿tú te lo has pensado bien?
-¿El qué?
-Lo de salir. Dicen que los que salen no vuelven.
Las gallinas, pollos y huevos son protagonistas de muchos chistes clásicos. Desde la eterna pregunta del huevo y la gallina hasta el gallo madrugador, ¡aquí están los mejores!
— ¿Por qué el pollo cruzó la carretera? — Para demostrar que no era un gallina.
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