-¿Qué le regaló el extremeño a su jefe?
-Una pata de jamón.
-¿Y le ascendieron?
-No, pero le renovaron.
-¿Qué le dijo el cerdo al extremeño?
-Lo sabía, desde que llegaste me miraste raro.
¿Cuál es el colmo de un extremeño? Que le digan que hay jamón mejor que el de su pueblo.
Un extremeño en un bar de Madrid:
-Póngame un jamón.
-¿Un bocadillo de jamón?
-No, un jamón entero, que aquí las tapas son muy pequeñas.
Un cacereño y un pacense discuten sobre quién tiene el mejor jamón.
Llega un onubense, prueba los dos y dice:
-Los dos están buenísimos.
-¿Y cuál es mejor?
-El de mi pueblo.
Un extremeño se va a vivir a Madrid.
A los seis meses le llama su madre:
-Hijo, ¿te has acostumbrado?
-Sí, mamá, ya casi no lloro cuando veo el jamón del supermercado.
Un extremeño va al médico:
-Doctor, tengo el colesterol alto.
-Deje el jamón.
-Doctor, ¿usted es de aquí?
-Sí.
-¿Y entonces cómo me dice eso?
-Porque yo también lo tengo alto y así me lo quedo yo.
Un extremeño se encuentra un jamón en la carretera.
Lo mira, lo huele y dice:
-Ibérico, de bellota, curado 36 meses, de Montánchez.
-¿Y cómo lo sabe?
-Porque se me acaba de caer a mí de la furgoneta.
Un extremeño ve a un cerdo con una pata de palo y pregunta al granjero:
-¿Y eso?
-Es que ese cerdo salvó a mi hijo de ahogarse en el río.
-¿Y por eso lleva pata de palo?
-Hombre, un cerdo tan bueno no se lo come uno de golpe.
-¿Por qué los extremeños llevan la puerta de un coche cuando salen en agosto?
-Para poder bajar la ventanilla cuando aprieta el calor.
Un vecino de Badajoz le dice a otro:
-Han inaugurado otro AVE.
-¿A dónde?
-No sé, pero seguro que el nuestro sigue sin llegar.
Un extremeño en un restaurante de Madrid:
-¿Este jamón es de bellota?
-Sí, señor.
-¿De qué finca?
-No lo sé.
-Pues tráigame otro que sepa de dónde viene.
En un juicio en Mérida:
-¿Dónde estaba usted la noche del robo?
-En la matanza, señoría.
-¿Tiene testigos?
-Todo el pueblo. El único que no puede declarar es el cerdo.
Dos extremeños en la playa:
-¿Ves aquello de allí?
-¿El mar?
-No, la sombra. Vamos, que hace calor.
Un madrileño pregunta en Badajoz:
-¿A qué hora es mejor salir de compras en verano?
-A ninguna.
-¿Por qué?
-Porque o hace demasiado calor o está todo cerrado.
Un extremeño entra en un bar de Bilbao:
-Un pincho de jamón.
Se lo come y dice:
-Está bien.
-¿Bien? Es ibérico de bellota.
-Ya, pero las bellotas eran vascas.
-¿Cuál es el deporte nacional de Extremadura?
-Buscar sombra.
Dos cerdos ibéricos en la dehesa:
-¿Sabes que nos mandan a un balneario?
-¿A cuál?
-A uno de Montánchez. Dicen que allí se curan todos.
Un extremeño le dice al médico:
-Doctor, me duele el brazo cuando corto jamón.
-Pues no corte jamón.
-Doctor, ¿usted de dónde es?
El profesor pregunta:
-Jaimito, ¿cuál es la capital de Extremadura?
-Mérida.
-Muy bien. ¿Y qué produce Extremadura?
-Jamón.
-¿Y qué más?
-Más jamón.
Un extremeño emigró a Alemania en los años sesenta. Cuarenta años después vuelve al pueblo y ve la estación.
-Anda, ¿y esto?
-Es la estación del AVE.
-¿Y cuándo pasa?
-Cuando vuelvas la próxima vez.
En Extremadura hay dos estaciones: el verano y la del tren, que está en obras.
Un turista en Cáceres:
-Perdone, ¿la Plaza Mayor es del siglo quince?
-Sí.
-¿Y tan bien conservada?
-Es que desde entonces no hemos cambiado nada. Ni la plaza ni los precios del bar.
Un extremeño en la ONU:
-Proponemos que el jamón ibérico sea patrimonio de la humanidad.
-¿Y qué ganan con eso?
-Nada, es para que los de Huelva dejen de decir que es suyo.
Un extremeño y un andaluz discuten sobre el jamón:
-El nuestro es mejor.
-No, el nuestro.
-Pues hagamos una prueba justa.
-¿Cuál?
-Nos los comemos los dos y que decida el estómago.
Los extremeños y su amor por el jamón ibérico son fuente inagotable de chistes. ¡Que aproveche y que se rían los extremeños también!
— ¿Cuántos extremeños hacen falta para cambiar una bombilla? — Uno, pero le pone tanto jamón que pesa más la bombilla.
Cuéntanos uno que todavía no esté en la lista. Lo revisamos y, si lo publicamos, sale el primero de esta página.