Los mejores chistes de curas y religiosos en español. Chistes de confesión, misa, monaguillos y mucho más. ¡La risa también puede ser santa!
Una chica se va a confesar y le dice al cura: -Cada vez que le veo me pongo muy caliente… ¿usted cree que me voy a salvar? -Pues mira, te vas a salvar porque tengo una misa a las 6, que si no…
hola hermano, ando buscando al cura que te va a casar, que me va a casar una cura esto es insoportable como me va a tener que casar una cura que te cura, la boda se suspende
-Y tú, ¿En qué trabajas? -Pelando papas -¿Eres cocinero? -No. Peluquero en el Vaticano
-Señor Cura, he pecado, soy muy cotilla… -No te preocupes, reza un Padre Nuestro y dos Ave Maria. -Vale… Ah! por cierto… San José vendió la carpintería o la traspasó?
Estaba en cura en plena ceremonia cuando llega el momento más deseado: Yo los declaro marido y mujer. Ya pueden actualizar los estados de Facebook.
Tras haberle transmitido su encargo, Dios vuelve a presentarse ante Noé y le pregunta: -¿Qué, Noé? ¿Ya tienes el arca preparada? -Sí, Dios, mira: dos bolitas de pimienta, dos pizcas de sal, dos ramitas de canela…
Un cura llega a la puerta del cielo y san Pedro le dice: -Lo siento, está lleno. El cura insiste: -Pero oiga, soy cura. -Pues vaya a buscar a la virgen, que ella tiene las llaves.
Un cura le pregunta a un feligrés: -¿Cuántos mandamientos hay? -Once. -Son diez. -Señor cura, ¿se ha olvidado del undécimo? No matarás… las ganas.
Una señora en confesión: -Padre, he pecado. He robado dinero. -¿Cuánto? -Diez euros. -Reza tres avemarías. -¿Y si le devuelvo el dinero? -¿Por qué me lo da a mí?
Un cura pregunta en catequesis: -¿Quién sabe por qué hay que respetar a los mayores? Un niño contesta: -Porque son más grandes y te pueden pegar.
Un feligrés le dice al cura: -Padre, mi mujer me engaña. -¿Con quién? -Con usted. -Vaya, hombre, pues tiene razón.
Un cura va a hacer su primer exorcismo y le dice al poseído: -¡Sal del cuerpo de este hombre! Y el diablo responde: -¿Para qué? ¿Tienes uno mejor?
Un niño le pregunta al cura: -¿Por qué en la iglesia hay que hablar bajito? -Porque hay mucha gente durmiendo.
Llega un cura al hospital: -¿Está el padre García? -Sí, en la habitación 12. -¿Está grave? -Sí, muy grave. -Entonces iré a las 11 para estar seguro.
Un cura le dice a otro: -¿Has pecado hoy? -No. -¿Y ayer? -Tampoco. -¿Y esta semana? -No, ¿por qué? -Es que te veo muy relajado.
Un borracho entra en la iglesia y le dice al cura: -Padre, ¿es verdad que el vino es sangre de Cristo? -Sí, hijo. -Pues Cristo tenía mucha sangre.
Un cura les dice a los feligreses: -El que esté sin pecado que tire la primera piedra. De repente una piedra pasa volando. El cura dice: -Madre, le he dicho mil veces que no venga aquí.
Una mujer en confesión: -Padre, me he peleado con mi vecina. -¿Y le has pedido perdón? -No, porque ella empezó. -¿Y si hubiera empezado usted? -También tenía razón.
Un cura le pregunta a un niño: -¿Sabes quién es Dios? -Sí, es el marido de Diosa.
Un feligrés: -Padre, ¿cuánto cobra usted por casar? -Lo que quiera dar. -¿Y por enterrar? -Lo mismo. -Entonces empiece por enterrar que tengo menos dinero.
Un hombre va a confesarse y le dice al cura: -Padre, he robado una gallina. -Hijo, ¿cuántas veces te he dicho que no robes? -Esta es la primera vez. -¿Y las otras gallinas?
Un cura va de camping y se instala justo al lado de la tienda de un matrimonio. A las 3 de la mañana los oye discutir y sale: -¡Por el amor de Dios, son las 3 de la mañana, estén en paz! -Y el marido responde: -Tiene razón, Padre. Nos vemos mañana. -¡Que no, hombre!
Un niño en catequesis: -Padre, ¿es verdad que los ángeles vuelan? -Sí, hijo. -¿Y tienen alas? -Sí. -¿Y por qué no aparecen en los aeropuertos?
Un feligrés le dice al cura: -Padre, necesito que rece por mi ordenador. -¿Por qué? -Porque tiene un virus. -Eso no es de mi parroquia, eso es del demonio.
Un cura termina la misa y dice: -Podéis ir en paz. Un feligrés le pregunta: -¿Y si no queremos ir en paz? -Entonces id con prisa.
Un niño le pregunta al cura: -¿Por qué la iglesia siempre pide dinero? -Para llegar al cielo, hijo. -¿No hay autobús?
Un cura le dice a otro: -He perdido mi breviario. -¿Dónde lo has visto por última vez? -En la sacristía. -Pues a rezar para encontrarlo. -Ya recé y encontré las llaves del coche.
Llega San Pedro al cielo muy contento y le dice a Dios: -Señor, hoy han llegado 500 nuevos feligreses. -¿De dónde? -De España. -¿Los has dejado entrar? -Claro. -¿Y no has comprobado si eran buenos? -No hacía falta, llevaban jamón.
Un cura le pregunta a un feligrés: -¿Ha rezado hoy? -No, Padre. -¿Y ayer? -Tampoco. -¿Cuándo fue la última vez que rezó? -El año pasado, en el examen de conducir.
Un cura muy despistado sube al autobús y le da al conductor una hostia. El conductor le dice: -Oiga, esto no es dinero. -Ya lo sé, pero vale lo mismo.
Un niño en catequesis: -Padre, ¿cómo se llama la mujer de Dios? -Dios no tiene mujer. -¿Y si la tuviera? -Pues… Diosa. -¡Ya lo sabía yo!
El cura pregunta en catequesis: -¿Quién hizo el cielo y la tierra? Nadie contesta. El cura insiste. Un niño que estaba dormido se despierta y dice: -¿Qué? ¿Ya llegamos?
Un señor mayor va a confesarse: -Padre, he pecado de pensamiento. -¿Cuántos años tiene usted? -83. -¿Y aún peca de pensamiento? -¡Hombre, de hecho ya solo puedo de pensamiento!
Un cura le dice a un borracho: -¿Sabe usted adónde van los borrachos? -Sí, Padre, a donde haya vino.
Un feligrés le dice al cura después de misa: -Padre, el sermón de hoy me ha dejado frío. -Normal, dormía desde el principio.
Llega un hombre al confesionario: -Padre, he pecado. -¿Cuándo? -Hace cinco años. -Hijo, eso es mucho tiempo. -Ya lo sé, pero cada vez que vengo está cerrado.
Un cura da la comunión y cuando le llega el turno a un niño muy gordo, le dice: -Esto es el cuerpo de Cristo. Y el niño responde: -¿Solo uno?
Un cura le dice a otro: -¿Has visto qué buena misa ha salido hoy? -Sí, pero el sermón era un poco largo. -¿Largo? Solo duré 45 minutos. -Y eso que me quedé dormido en el minuto tres.
Pregunta un seminarista al rector: -¿Es verdad que en el cielo hay de todo? -Sí. -¿Y fútbol? -Sí, pero siempre gana Dios y hay que aguantar.
Un cura llega tarde a misa y le dice al monaguillo: -Empieza tú mientras yo me visto. -¿Y qué digo? -Lo de siempre. El monaguillo sale y dice: -¡Dios mío, el cura está borracho otra vez!
Una señora llama al cura: -Padre, mi marido se ha muerto. ¿Puede venir? -Claro, ¿cuándo murió? -Hace diez años, pero hoy le he echado de menos.
Un cura le pregunta a un niño: -¿Amas a tu prójimo? -Sí, Padre, pero a la vecina todavía más.
Un feligrés: -Padre, ¿puedo fumar mientras rezo? -¡No! -Y yo al cura de al lado le pregunté si podía rezar mientras fumaba y me dijo que sí. -¿Usted cómo lo preguntó? -Si podía rezar mientras fumaba. -Pues es distinto.
Un cura muy mayor le dice a otro: -¿Sabes cuántos años llevo sin pecar? -No. -Yo tampoco, pero hace mucho.
Un monaguillo le dice al cura: -Padre, hay un hombre fuera que quiere confesarse, pero dice que no ha pecado nunca. -Dile que pase, que hay que ver a un santo de cerca.
En la sacristía, un cura le dice al monaguillo: -¿Has apagado las velas? -Sí, Padre. -¿Has cerrado la iglesia? -Sí. -¿Y has rezado? -No, Padre, que hoy es domingo y descanso.
Un sacerdote termina la misa: -Podéis ir en paz. Que Dios os bendiga. Un feligrés responde: -¡Amén! Esto es lo mejor que ha dicho en toda la misa.
Un cura ve a un feligrés rascarse la cabeza después del sermón y le pregunta: -¿Le ha hecho pensar? -No, Padre, me ha picado la cabeza y no me he atrevido a rascarme antes.
Un cura muy despistado llega a casa y encuentra la puerta abierta. Entra y se sienta. A los cinco minutos llega la dueña y dice: -¿Qué hace usted en mi casa? -Perdone, pensé que era la iglesia. -Es que se nota, lleva media hora sin dar la luz.
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