Los refranes españoles vistos con sentido del humor. Aquí tienes los mejores chistes y reflexiones cómicas sobre los dichos más conocidos del español.
— Mi abuelo siempre decía: «Más vale tarde que nunca.» Así que nunca llegó a tiempo a ningún sitio y tan contento.
— «A quien madruga, Dios le ayuda.» Sí, pero el que llega tarde encuentra todo hecho.
— Dicen que «el que ríe el último, ríe mejor». En mi familia el que ríe el último es el que no entendió el chiste.
— «Camarón que se duerme, se lo lleva la corriente.» Mi jefe lo usa para justificar reuniones a las ocho de la mañana.
— «No hay mal que por bien no venga.» Excepto el lunes. El lunes no tiene parte buena.
— Siempre me decían: «A palabras necias, oídos sordos.» Pero con la familia es imposible quedarte sordo a tiempo.
— «Ojos que no ven, corazón que no siente.» Por eso algunos jefes no van nunca al taller.
— «Más sabe el diablo por viejo que por diablo.» Claro, con los años todos aprendemos a hacer el mal con más elegancia.
— Mi madre siempre dice: «Quien siembra vientos, recoge tempestades.» Y aun así, todos seguimos hablando en WhatsApp.
— «En boca cerrada no entran moscas.» Por eso los políticos hablan tanto, para que no les entren.
— «A caballo regalado no le mires el diente.» Pero si es un coche de empresa, sí que lo miramos todo.
— «El que mucho abarca, poco aprieta.» Dicho favorito de mi cuñado, que tiene cuatro trabajos y ninguno bien hecho.
— «Donde las dan las toman.» Por eso en las reuniones familiares es mejor no opinar.
— «No por mucho madrugar amanece más temprano.» La frase que uso para justificar cada vez que llego tarde.
— «Más vale pájaro en mano que ciento volando.» Aunque en el trabajo el que vuela siempre asciende.
— «El que avisa no es traidor.» Pero el que avisa en el grupo de WhatsApp a las 7 de la mañana, sí.
— «A mal tiempo, buena cara.» O sea, sonríe aunque estés en una reunión de tres horas que podría haber sido un correo.
— «Dime con quién andas y te diré quién eres.» Por eso en las bodas la gente elige bien la mesa.
— «El hábito no hace al monje.» Pero en las entrevistas de trabajo, lo primero que miran es el traje.
— «No hay peor ciego que el que no quiere ver.» Ni peor sordo que el que no quiere escuchar… que suele ser el mismo.
— «Agua pasada no mueve molino.» Pero en las discusiones de pareja, el agua de hace diez años funciona perfectamente.
— «Genio y figura hasta la sepultura.» Por eso algunos compañeros de trabajo llevan treinta años siendo igual de pesados.
— «El que no llora, no mama.» Dicho favorito de todos los que se quejan de todo en la oficina.
— «A río revuelto, ganancia de pescadores.» Y en redes sociales, ganancia de los que hacen titulares.
— «Lo cortés no quita lo valiente.» Aunque ser las dos cosas a la vez es más difícil de lo que parece.
— «De tal palo, tal astilla.» Por eso miro siempre a los padres antes de juzgar a los hijos… y a los hijos antes de juzgar a los padres.
— «El que la sigue la consigue.» Salvo en la cola del supermercado, donde siempre hay otro que llega antes.
— «Perro ladrador, poco mordedor.» Tranquilidad: el que más amenaza en el grupo de trabajo, el menos trabaja.
— «Nadie sabe para quién trabaja.» Frase favorita de todos los autónomos de España.
— «A falta de pan, buenas son tortas.» Y a falta de vacaciones, buenas son los puentes de diciembre.
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