Los mejores chistes de Reyes Magos en español. Melchor, Gaspar y Baltasar en sus situaciones más divertidas. ¡La noche más mágica con humor!
Un niño le escribe a los Reyes Magos pidiendo una bici. La noche de Reyes, abre el regalo: es un libro. Al año siguiente escribe: Queridos Reyes, sé que existen, porque el año pasado me traisteis un libro y nadie normal haría eso.
Un niño le pregunta a su padre: ¿Por qué los Reyes Magos son tres? Porque uno solo no puede cargar con todos los juguetes del mundo. ¿Y si son tres mujeres? Llegarían antes pero pedirían más organización.
Un niño ve a los Reyes Magos en la cabalgata y le dice a su padre: Papá, ese Baltasar me guiñó un ojo. El padre: ¿Y qué hiciste? El niño: Le pedí más regalos.
Un niño le pregunta al Rey Mago: ¿Cómo sabes si he sido bueno? El Rey Mago: Lo sé todo. ¿Todo? Sí. ¿Y que rompí el jarrón de la abuela? El Rey Mago mira su lista. El niño: ¿Hay lista? Sí. ¿Y tengo regalos? Hay una nota al margen.
Un padre intenta convencer a su hijo de que los Reyes Magos existen. El hijo tiene 14 años. El padre: ¿No crees en ellos? El hijo: No. ¿Y en los regalos? En esos sí. ¿Y quién los trae? Tú. ¿Y cómo lo sé? Por la letra del papel.
La noche de Reyes, un niño se despierta a las 3 de la mañana. Ve a sus padres poniendo los regalos. El padre le dice: Eran los Reyes Magos. El niño: Papá, estabas en pijama. El padre: Es que Baltasar me prestó uno.
Un niño pide a los Reyes Magos un hermanito. La mañana de Reyes abre los regalos: no hay hermanito. El niño va a la carta y tacha la petición: El año que viene pido otra cosa porque esto claramente no está en su catálogo.
Un niño le escribe a Baltasar: Por favor tráeme una consola nueva. Soy muy bueno. Posdata: Rompí el ordenador del vecino pero fue sin querer. Posdata 2: Y el del abuelo pero también sin querer. Posdata 3: A propósito no hice nada.
Un niño de 8 años le pregunta a otro de 10: ¿Existen los Reyes Magos? El de 10: No. El de 8 se queda pensativo. ¿Y Papá Noel? Tampoco. ¿Y el Ratón Pérez? Tampoco. El de 8: ¿Y la abuela? El de 10 se queda pensativo. A esa sí la he visto yo.
Un padre le explica a su hijo que los Reyes Magos son muy listos. ¿Cómo lo saben todo? Tienen lista. ¿De quién? De todos los niños. ¿Y de los adultos? También. ¿Y no traen nada a los adultos? Solo facturas.
Un niño pide una bici, una consola, un perro y un viaje a Disneyland. El Rey Mago lee la carta: ¿Cuántos años tienes? Ocho. ¿Y eres bueno? Bastante. ¿Cuánto es bastante? El suficiente para la bici pero no para todo lo demás.
Un padre vestido de Rey Mago llama a la puerta. El hijo: ¿Eres papá? No, soy el Rey Mago. ¿Y dónde está papá? Está en casa del Rey Mago. ¿Y los regalos? Aquí. ¿Y papá? Viene luego. El niño mira al Rey Mago. Tienes el mismo reloj que papá. ¿Ah sí? Sí, igual al revés.
Un niño recibe de los Reyes lo que no pidió. Escribe: Queridos Reyes, el año que viene no os escribo, paso directamente a Amazon. Mi madre dice que llegan antes.
El camello de Baltasar le dice al de Melchor: Llevamos 2000 años haciendo este viaje. Sí. ¿Cuándo nos jubilamos? Cuando los niños dejen de creer. ¿Y eso cuándo? Nunca, porque si dejan de creer, dejan los regalos de creer también.
Un niño le pregunta a Melchor: ¿Qué traes en el cofre? Oro. ¿Y para mí? Eso es para el Niño Jesús. ¿Y para mí qué traes? Lo que pediste. ¿Y si pedí oro? Estás en la lista equivocada.
Un niño escribe una carta con 30 juguetes. Su madre le dice: ¿No te parece mucho? El niño: Es que son tres Reyes, entre todos pueden. ¿Y si solo viene uno? Entonces pido 10.
La mañana de Reyes un niño de 5 años encuentra los regalos. Entra corriendo al cuarto de sus padres: ¡Los Reyes vinieron! Los padres finjen despertar. ¿De verdad? ¡Sí! ¿Y trajeron todo? Casi todo. ¿Qué faltó? El perro. Los padres se miran. El niño: Para el año que viene.
Un niño le dice a su amigo: Este año los Reyes me trajeron lo que pedí. Qué bien. Sí, aunque tardé 3 horas en abrir todos los paquetes. ¿Cuánto pediste? 47 cosas. ¿Y cuánto te trajeron? 5. ¿Pero dijiste que todo lo que pediste? Sí, todo lo que pedí que era posible.
Un padre le dice a su hijo la verdad sobre los Reyes Magos. El niño: ¿Y Papá Noel? También. ¿Y el Ratoncito Pérez? También. ¿Y Dios? El padre: Ese… es diferente. El niño: ¿Cuánto diferente?
Un Rey Mago llega tarde. Los otros dos: ¿Dónde estabas? Me perdí. ¿Con la estrella de guía? Se nubló. ¿Y el GPS? No hay cobertura en el siglo I.
Un niño pide a los Reyes Magos que sus padres no discutan más. La mañana de Reyes: no hay regalo. El niño escribe: Queridos Reyes, esto está fuera de vuestro alcance. El año que viene pido algo más sencillo como un dinosaurio.
Un niño le pregunta a Gaspar: ¿Cuánto pesas? Mucho. ¿Por los regalos? Por los camellos. ¿Cuántos camellos tienes? Tres en total. ¿Y cuántos te toca a ti? Uno. ¿Y cuánto pesa uno? Más de lo que parece.
Un niño escribe: Querido Baltasar, sé que eres el que más trabaja porque eres el que más se nota en las fotos. Por eso te pido a ti el regalo más grande. Si te quedas sin él, se lo pido a los otros dos. Atentamente, Pepito.
Un Rey Mago pregunta a otro: ¿Cuántos niños nos quedan? La mitad del mundo. ¿Y cuánto tardamos? Toda la noche. ¿Y si empezamos antes? Seguiríamos tardando toda la noche. ¿Por qué? Porque así está calculado.
¿Tienes un chiste favorito? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!
