Los chistes de dentistas son perfectos para reírse del terror que le tenemos a la consulta dental. Porque si algo tienen en común casi todos los españoles es el pánico al sillón del dentista. Aquí tienes los mejores chistes para aliviar ese miedo con humor.
Fui al dentista y me dijo: «Tienes que venir más a menudo». Le respondí: «Y usted tendría que cobrar menos».
El dentista me dijo que tenía que cepillarme los dientes tres veces al día. Le pregunté: «¿Antes o después de comer?». Dijo: «De las tres comidas». Yo solo hago una.
— ¿Por qué los dentistas son tan ricos? — Porque tienen muchos clientes que no pueden cerrar la boca.
Mi dentista me preguntó si tenía hilo dental en casa. Le dije que sí. Me preguntó si lo usaba. Le dije que sí. Creo que ninguno de los dos nos creímos.
Fui al dentista y me dijo: «Abre la boca». Llevaba dos horas esperando; ya la tenía abierta de aburrimiento.
— ¿Qué le dice un diente a otro? — Pues nada, que se aguanten, que ya nos toca revisión.
El dentista me dijo que tenía que extraerme una muela del juicio. Le pregunté si dolería. Dijo: «Un poco». Llevo tres días llorando.
— Doctor, tengo un diente que me duele mucho. — ¿Cuándo le duele? — Solo cuando lo toco. — Pues no lo toque.
Mi dentista tiene un letrero en la sala de espera: «No temas, en un momento estarás en el sillón y ya no podrás hablar».
— ¿Cuánto me cobra por sacarme una muela? — Cien euros. — ¿Cien euros por un minuto de trabajo? — Si quiere, lo hago despacio.
Fui al dentista con miedo. Me dijo que me pusiera cómodo. Me fui a casa.
— Doctor, se me ha caído un empaste. — ¿Cuándo fue? — Hace tres años. — ¿Y por qué no vino antes? — Porque no me dolía.
Mi dentista me dijo que tenía que operarme. Le pregunté el precio. Me dijo el precio. Me dolió más que la muela.
— ¿Qué hace un dentista en la selva? — Busca caries… y clientes.
Fui al dentista sin cita. Me dijo que tenía que esperar. Esperé tres horas. Cuando me atendió dijo: «Vaya, tiene usted mucha paciencia». Le dije: «Es que me dolía tanto que ya se me ha pasado».
— Doctor, tengo los dientes amarillos. ¿Qué hago? — Llevar corbata marrón.
Mi dentista me recetó enjuague bucal dos veces al día. Me lo recetó porque le dije que ya lo usaba una vez. La lógica médica es sorprendente.
— ¿Cuántas veces hay que ir al dentista al año? — Depende. ¿Cuántas veces quieres que te digan que comes demasiado azúcar?
El dentista me dijo que tenía la encía inflamada. Le respondí: «Ya lo sé, por eso vine». Me dijo: «Ah, pensé que venía de visita».
— Doctor, ¿qué tal están mis dientes? — Perfectos. Los voy a guardar en este vasito.
Mi dentista siempre pone música relajante. Creo que es para que no se escuchen mis gritos.
— ¿Le duele cuando muerde aquí? — ¡Ay! ¡Sí! — Pues no muerda ahí.
Fui al dentista y me preguntó si me cepillaba los dientes. Le dije que sí, dos veces. Me dijo: «¿Al día?». Le dije: «No, en total».
— ¿Por qué los dentistas siempre te preguntan cosas cuando tienes la boca abierta? — Para que no puedas decir el precio que te cobran.
Mi dentista me recomendó pasta blanqueadora. Le dije que ya la usaba. Me dijo: «¿De qué sabor?». «De fresa». «Ahí está el problema».
— Doctor, me duele la muela del juicio. — Señal de que algo le está creciendo. — ¿La muela? — No, el juicio.
Fui al dentista con tres caries. Salí sin tres dientes y con tres caries menos. Eficiente, pero doloroso.
— ¿Cuánto cuesta una revisión? — Cincuenta euros. — ¿Y si no abro la boca? — Gratis.
El dentista me dijo que tenía que ponerme ortodoncia. Tengo 45 años. Me pareció tarde para empezar a ser guapo.
— ¿Por qué el dentista siempre dice «ya casi terminamos»? — Porque si dijera la verdad, te escaparías.
¿Conoces algún chiste que no esté en la lista? ¡Déjalo en los comentarios! 😄
