Pepito y Jaimito son los personajes más gamberros y graciosos del humor infantil español. Aquí tienes los mejores chistes de Pepito y Jaimito, directamente del ingenio popular.
-Jaimito, ¿qué has aprendido hoy en clase? -Pues parece ser que no lo suficiente, porque la profe me ha dicho que tengo que volver mañana…
-Jaimito, me han dicho que eres muy rápido con las matemáticas… a ver dime ¿cuánto es 50×25? -¡220! -¿Qué dices? Eso no es así… -¡Pero a que he sido rápido! ¿Eh?
La maestra le pregunta a Pepito: -¿Cuándo naciste? -El 7 de marzo. -¿De qué año? -Todos los años, señorita.
La maestra le dice a Pepito: -Pepito, saca tu diccionario. -No puedo señorita, pesa demasiado.
La maestra en clase: -¿Pepito, cuánto es cinco por cinco? -Veinticinco. -¡Muy bien! -¿Muy bien? ¡Es la respuesta exacta!
Pepito le pregunta a su padre: -Papá, ¿qué es la diferencia entre teoría y realidad? El padre: -Ve a preguntarle a tu madre si se acostaría con el vecino por un millón de euros. Pepito va y vuelve: -Dice que sí. El padre: -Ahora ve a preguntarle a tu hermana lo mismo. Pepito va y vuelve: -Dice que sí también. El padre: -¿Lo ves? En teoría somos millonarios, en la realidad vivimos con dos…
La maestra le pregunta a Pepito: -Si tienes doce caramelos y tu amigo te pide tres, ¿cuántos te quedan? -Doce, señorita. -¿Por qué? -Porque no se los doy.
Pepito llega tarde a clase. La maestra le pregunta: -¿Por qué llegas tarde? -Porque es tarde cuando llego, señorita.
La maestra le dice a Jaimito: -Jaimito, da un ejemplo de una pregunta con ‘yo’. Jaimito: -¿Quién se comió el bocadillo de la profesora?
La maestra: -Pepito, pon una frase con la palabra hipócrita. Pepito: -Un hipócrita es el que dice cosas que no piensa. La maestra: -Muy bien. ¿Y una frase con ‘yo’? Pepito: -Yo soy un hipócrita.
La maestra: -Pepito, ¿cuántos pelos tiene un perro? Pepito: -No sé. -¿Y a ti qué te parece? Pepito: -Que el perro tampoco lo sabe.
La maestra: -Pepito, ¿qué sabes de los romanos? Pepito: -Que eran muy valientes. -¿Por qué? -Porque luchaban con los leones. -¿Y no tenían miedo? -Sí, pero los leones también.
Pepito llega a casa con malas notas. Su padre le dice: -¡Cuando yo tenía tu edad, sacaba todo sobresalientes! -Sí, pero tú tenías un padre muy diferente al mío.
Pepito dice a su madre: -Mamá, tengo miedo de ir al colegio. -¿Por qué? -Porque hay un niño que me pega. -¿Y por qué te pega? -Porque soy el maestro.
La maestra: -Pepito, ¿por qué llegas tarde todos los días? Pepito: -Señorita, porque siempre pone en la puerta ‘Empuje’ y tengo que empujar.
Jaimito llega a casa y le dice a su madre: -Mamá, la maestra me ha llamado imbécil. -¿Y qué hiciste? -Le dije que si tenía dudas, me preguntara a mí.
La maestra: -Pepito, si tienes cuatro caramelos y le das uno a tu amigo, ¿cuántos te quedan? Pepito: -Cuatro, porque no pienso darselo.
Pepito en clase: -Señorita, ¿puedo ir al baño? La maestra: -Sí, pero repita el alfabeto primero. Pepito: -A, B, C, D, E, F, G, H, I, J, K, L, M, N, O, Q, R, S, T, U, V, W, X, Y, Z. La maestra: -¿Qué pasó con la P? Pepito: -Está bajando por mi pierna, señorita.
La maestra: -¿Pepito, puedes decirme dónde están los Alpes? Pepito: -En el armario de casa, señorita. -¿Cómo? -Es que mi madre siempre dice: ‘Pepito, te lo he dicho alpes veces’.
Jaimito llega llorando a casa. Su madre le pregunta: -¿Qué te pasa? -La maestra me ha pegado. -¿Qué hiciste? -Nada. -Pues para la próxima, haz algo por lo menos.
La maestra: -Pepito, si un granjero tiene diez vacas y vende cinco, ¿cuántas le quedan? Pepito: -Eso depende de si las cinco que vendió se las pagaron.
La maestra: -Pepito, ¿cuál es la capital de Francia? Pepito: -La F, señorita.
Pepito llega al examen y no sabe ninguna respuesta. Empieza a copiar del compañero de al lado. Al terminar, la maestra recoge los exámenes. Al día siguiente, la maestra dice: -Pepito y Manolito tienen exactamente las mismas respuestas… menos en la última pregunta. Manolito ha puesto ‘No sé’ y Pepito ha puesto ‘Yo tampoco’.
Jaimito saca un 0 en el examen. La maestra le dice: -Jaimito, tienes un cero. Jaimito: -¿Empezamos desde cero, señorita? Pues bien, ponga un 1 delante.
La maestra: -Pepito, ¿cuánto es 2+2? Pepito: -¿Para comprar o para vender?
Pepito llega a clase con los deberes sin hacer. La maestra le pregunta: -¿Dónde están los deberes? Pepito: -Se los di a mi perro. -¿Y el perro los hizo? -No, pero los mordió tan bien que le puse un sobresaliente a él.
La maestra: -Pepito, ¿qué es más rápido, el calor o el frío? Pepito: -El calor, señorita, porque el frío se puede coger.
Jaimito llega corriendo a casa: -¡Mamá, mamá, he sacado un 10 en el examen! -¿De qué? -De honestidad: le dije a la maestra que no sabía nada.
Pepito llega a casa muy contento: -¡Papá, papá, hoy la maestra ha preguntado quién sabe todo y solo he levantado yo la mano! -¿Y sabías todo? -No, pero si no levantaba yo la mano, nadie levantaba ninguna.
La maestra: -¿Quién puede decirme qué es un volcán? Pepito: -Yo, señorita. El volcán es como un monte que tiene granos.
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